La Ateroesclerosis

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La Ateroesclerosis

Cuando los vasos sanguíneos están sujetos a una presión elevada de manera crónica, responden engrosándose, lo que los hace menos flexibles. Esto favorece que se fijen en su interior las grasas que circulan en exceso en la sangre formando placas de ateroma. 

La ateroesclerosis provoca que llegue un menor flujo de sangre a los riñones, cuya respuesta es la liberación de renina, una hormona que a su vez causa un aumento de la presión arterial, lo cual sólo incrementa aún más la hipertensión y el daño sobre los vasos sanguíneos.

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